Los adeudos que mantienen estados, municipios y dependencias con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aumentaron 25% al cierre de 2025, situándose en 50,764 millones de pesos, frente a 40,492 millones al cierre de 2024. Si se consideran las cuentas clasificadas como incobrables o con alta probabilidad de incumplimiento, el monto total asciende a 132,638 millones de pesos.
El saldo de impagos por parte de gobiernos y dependencias resulta similar en magnitud a la utilidad que la CFE reportó en 2025, por alrededor de 139,000 millones de pesos, lo que evidencia la presión que estos adeudos representan sobre las finanzas de la empresa estatal.
Entre las entidades con mayores pendientes aparecen Chihuahua, Sonora, Chiapas, Tabasco, Baja California y Sinaloa; a nivel municipal los mayores deudores se localizaron en el Estado de México, Chiapas, Durango, Coahuila, Tabasco y Veracruz. En cuanto a dependencias federales, Petróleos Mexicanos (Pemex) figura con un adeudo relevante (aproximadamente 14,962 millones de pesos), seguido por organismos como la Comisión Nacional del Agua, el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de la Defensa Nacional.
Especialistas consultados señalan que el fenómeno se explica en buena medida por la rotación de gobiernos y la falta de mecanismos automáticos de cobro: cuando cambian las administraciones, las obligaciones históricas suelen quedar sin pagar o negociarse, lo que genera una práctica recurrente de impago.
Analistas y consultores proponen medidas para mitigar el problema, entre ellas la implementación de retenciones o compensaciones presupuestales automáticas y la revisión de criterios de condonación para instituciones de salud y educación que acumulen pasivos históricos, con el fin de evitar que el costo se traslade a la propia CFE o a las finanzas públicas en general.
