El Gobierno colombiano aprobó el 13 de abril de 2026 un plan de manejo para la población de hipopótamos que incluye la aplicación de eutanasia a ejemplares considerados prioritarios para el control, en un primer paquete que contempla cerca de 80 animales.
La medida busca frenar la expansión de una población introducida de manera ilegal en la década de 1980 y que, según distintos reportes, ha crecido hasta situarse entre más de 160 y más de 200 ejemplares distribuidos en la cuenca del río Magdalena y áreas aledañas.
Autoridades señalaron que, además de la eutanasia, el plan contempla acciones de esterilización y traslocación, aunque la salida de animales está sujeta a permisos internacionales que hasta ahora no han sido otorgados por los países interesados.
En México, el presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios (AZCARM), Ernesto Zazueta Zazueta, lamentó la decisión y afirmó que durante tres años se trabajó en una estrategia para trasladar especímenes a santuarios y zoológicos de India y México, propuesta que no obtuvo la autorización administrativa necesaria para llevarse a cabo.
El paquete de medidas anunciado incluye una inversión prevista para el segundo semestre de 2026 destinada a acciones de gestión, traslado y control poblacional. Las autoridades y expertos han advertido que, sin intervención, la población podría crecer a un ritmo que amenace ecosistemas locales y especies nativas.
La decisión ha generado reacciones contrapuestas: defensores de la biodiversidad y autoridades insisten en la necesidad de controlar una especie exótica invasora que altera hábitats, mientras colectivos y organizaciones animalistas han condenado la eutanasia y proponen intensificar esfuerzos de reubicación y esterilización.
El avance del plan será seguido de cerca por instituciones ambientales y organizaciones civiles en Colombia y en países interesados en el destino de los ejemplares.
