La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que su gobierno apuesta por una relación “a largo plazo” con Estados Unidos y planteó la construcción de una agenda bilateral centrada en la cooperación energética. Sus declaraciones se dieron en el contexto de una serie de acercamientos diplomáticos y reuniones con delegaciones estadounidenses celebradas en Caracas en las últimas semanas.
Rodríguez explicó que la cooperación en hidrocarburos y energía puede servir como eje para atraer inversión y reconstruir vínculos comerciales. Durante febrero y marzo de 2026, delegaciones y altos funcionarios estadounidenses visitaron Caracas para evaluar el sector energético y conversar sobre condiciones para la inversión extranjera.
El anuncio llega tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas en marzo de 2026 y después de decisiones del gobierno de Estados Unidos para flexibilizar sanciones económicas a entidades venezolanas. En los últimos días el Departamento del Tesoro/OFAC emitió licencias que alivian restricciones financieras, un paso que autoridades venezolanas describieron como favorable para facilitar transacciones y la entrada de capital.
En encuentros recientes, la administración venezolana recibió a emisarios y secretarios estadounidenses con mandatos relacionados con energía y recursos; ambos gobiernos han señalado que el diálogo buscará beneficios mutuos, seguridad jurídica para inversionistas y garantías operativas para empresas extranjeras.
Analistas consideran que una agenda energética bilateral podría acelerar la reactivación de la producción petrolera y minera, pero advierten que la concreción de proyectos dependerá de marcos regulatorios, garantías de seguridad y la resolución de aspectos financieros pendientes. Por ahora, el gobierno de Rodríguez mantiene gestiones encaminadas a consolidar la normalización diplomática y atraer inversiones a corto y mediano plazo.
