El diésel registró un incremento acumulado de 22.5% entre el 1 de octubre de 2024 y el 31 de marzo de 2026, frente a una inflación de 7% en ese mismo lapso. El alza supera por tres veces el avance general de precios en ese período.
El precio promedio nacional del litro de diésel se ha ubicado alrededor de 28.49 pesos en las primeras semanas de abril de 2026. Pese al acuerdo voluntario para contener el precio, en varios estados el combustible se vendió por encima del tope establecido.
Para mitigar el impacto, el apoyo fiscal vía IEPS ha variado semana a semana; para el periodo del 18 al 24 de abril de 2026 el estímulo aplicado al diésel se ajustó, reduciendo la carga fiscal efectiva sobre el consumidor.
El aumento se explica por factores internacionales —entre ellos la volatilidad de los mercados petroleros y tensiones geopolíticas—, el tipo de cambio y los costos de importación y distribución, además de márgenes y gravámenes que inciden en el precio final.
Las autoridades y el sector privado acordaron medidas temporales para tratar de estabilizar el precio, pero la persistencia de presiones globales podría mantener la volatilidad y repercutir en los costos del transporte y de la cadena logística.
