El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ordenó el inicio de un bloqueo naval de todos los puertos y aguas costeras iraníes a partir del lunes, luego de que las conversaciones de alto el fuego realizadas en Islamabad terminaran sin un acuerdo.
La operación fue anunciada como una medida que se aplicará de forma “imparcial” contra las embarcaciones de todas las naciones que entren o salgan de los puertos iraníes, y las autoridades señalaron que no se impedirá la navegación de buques que transitan entre puertos no iraníes por el estrecho de Ormuz.
Previamente, el gobierno estadounidense había amenazado con bloquear el estrecho de Ormuz; la escalada se produce en medio de una serie de ataques y represalias en la región que han aumentado la presión sobre las rutas marítimas comerciales.
Funcionarios iraníes calificaron la decisión como equivalente a “piratería” y advirtieron de que, si los puertos iraníes son amenazados, la seguridad en la región podría verse comprometida para todos los países ribereños.
El anuncio llevó a un repunte en los precios internacionales del petróleo y a una creciente preocupación por la seguridad de las rutas de tránsito en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, donde convergen importantes flujos de crudo a nivel global.
