El sábado 11 de abril de 2026 delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron en Islamabad, Paquistán, conversaciones destinadas a consolidar un cese al fuego de dos semanas y explorar un acuerdo más amplio para reducir la escalada en la región.
La representación estadounidense está encabezada por el vicepresidente JD Vance e incluye al enviado especial Steve Witkoff y al asesor Jared Kushner; la delegación iraní llega bajo el liderazgo del presidente del Parlamento Mohammad Bagher Qalibaf y cuenta con miembros como el canciller Abbas Araghchi, según reportes de prensa.
Las negociaciones se realizan en un contexto de mediación paquistaní y bajo fuertes medidas de seguridad en la capital, donde las autoridades habilitaron instalaciones para la cobertura informativa internacional y coordinaron encuentros previos con altos funcionarios paquistaníes.
Fuentes periodísticas señalan que, aunque las partes han acordado iniciar el diálogo, persisten obstáculos que dificultan el contacto directo permanente entre las delegaciones: Irán condiciona avanzar a demandas como la exigencia de un cese de los ataques en el sur de Líbano y la liberación de fondos retenidos, mientras que Estados Unidos busca garantías para mantener la tregua y reabrir vías marítimas estratégicas.
Analistas y reportes locales indican que parte de las sesiones podrían celebrarse con mediadores o en formatos indirectos hasta que se resuelvan discrepancias sobre la agenda y las condiciones previas; por ahora no se ha difundido un calendario público detallado ni un documento conjunto con compromisos definitivos.
Las conversaciones en Islamabad se presentan como un intento de convertir en duradero el alto el fuego alcanzado días antes y evitar una nueva escalada que ya ha tenido consecuencias humanitarias y económicas en la región; las partes mantienen abierta la posibilidad de extender las negociaciones según avance el diálogo.
