Durante las primeras 24 horas de la operación, ningún buque logró atravesar el bloqueo impuesto a los puertos iraníes, según los reportes oficiales sobre el despliegue. En el primer día seis embarcaciones mercantes acataron las órdenes de las fuerzas de control y dieron la vuelta para regresar a puertos iraníes.
El dispositivo entró en vigor el 13 de abril de 2026 y abarca puertos y zonas costeras tanto del Golfo Pérsico como del Golfo de Omán. Para su ejecución se movilizaron más de 10,000 marineros, infantes de marina y aviadores, además de más de una docena de buques de guerra y decenas de aeronaves.
La medida se aplica de forma imparcial a buques de todas las nacionalidades que entren o salgan de puertos iraníes, mientras que se mantiene la libertad de navegación para embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz con destino a puertos no iraníes. Analistas advierten sobre el riesgo de mayores tensiones en la región y posibles efectos en los mercados energéticos.
Autoridades iraníes emitieron advertencias sobre represalias y trascendió que la situación ha motivado llamados diplomáticos para evitar una escalada mayor. Las repercusiones políticas y económicas del bloqueo continuarán siendo monitoreadas en las próximas horas y días.
