El Gobierno de Estados Unidos prorrogó por 30 días una exención que permite la venta y entrega de crudo y productos petrolíferos rusos que ya estaban en tránsito por mar.
La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro, responde a solicitudes de países vulnerables afectados por las interrupciones en el suministro energético tras el conflicto en el estrecho de Ormuz y busca moderar el aumento de los precios internacionales del petróleo.
La decisión contrasta con declaraciones previas del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien días antes había señalado que no se renovaría la licencia general. El cambio fue anunciado por el Tesoro la noche del viernes.
Analistas advierten que la prórroga podría complicar los esfuerzos occidentales para limitar los ingresos energéticos de Rusia, mientras que autoridades destacan su carácter temporal y de alcance restringido.
Se espera que la exención permanezca en vigor por un mes; las autoridades del Tesoro señalaron que se trata de una medida transitoria ligada a la estabilidad del mercado.
