Una delegación de alto nivel del Departamento de Estado de Estados Unidos viajó a La Habana el pasado 10 de abril y propuso al gobierno cubano permitir el despliegue de servicios de internet satelital a través de Starlink, la red de SpaceX, con el objetivo de ampliar y mejorar la conectividad en la isla.
La solicitud formó parte de un encuentro bilateral que, según agencias internacionales, incluyó conversaciones sobre reformas económicas y gobernanza, además de tratar la situación de presos políticos en Cuba. Fuentes oficiales no ofrecieron declaraciones públicas detalladas sobre los acuerdos.
Especialistas en telecomunicaciones han señalado que la introducción de Starlink en Cuba enfrentaría obstáculos regulatorios, ya que el Estado mantiene el control del espectro radioeléctrico y las concesiones del servicio de telecomunicaciones. Asimismo, hay informes previos de que las autoridades cubanas han considerado el uso no autorizado de terminales satelitales como irregular.
El acercamiento diplomático entre Washington y La Habana se produce en un contexto de tensiones regionales y presión internacional por derechos políticos en la isla. Las conversaciones recientes representan una reapertura de contactos de alto nivel entre ambos gobiernos, según los reportes revisados para este despacho.
Las autoridades estadounidenses y cubanas no han confirmado públicamente un acuerdo sobre Starlink; será necesario seguir la evolución de las negociaciones y las decisiones regulatorias que determine el gobierno cubano para conocer si la propuesta puede implementarse.
