El 23 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó la reclasificación de productos de marihuana aprobados por la FDA y de la marihuana con licencia estatal, pasando de la Lista I a la Lista III del Controlled Substances Act, según la orden firmada por el fiscal general interino Todd Blanche.
La medida no legaliza el consumo recreativo a nivel federal, pero reduce las restricciones que antes impedían investigaciones médicas y el acceso a tratamientos. La reclasificación sitúa esos productos en la misma categoría que medicamentos como el ketamina o preparados con codeína, lo que facilita su prescripción y estudio clínico bajo normas federales menos estrictas.
El Departamento de Justicia también indicó que se activarán procedimientos administrativos acelerados para revisar la clasificación completa de la planta y su estatus regulatorio, sin que esto implique una despenalización automática. El cambio se inscribe en pasos previos iniciados por el Ejecutivo a finales de 2025 para acelerar el proceso de reordenamiento.
Especialistas y defensores de la reforma celebraron el avance por sus potenciales beneficios para la investigación médica, mientras que críticos advierten que la modificación podría generar conflictos entre las leyes federales y los marcos regulatorios estatales existentes y que es probable que enfrente recursos legales.
Hasta la publicación de esta nota, la reclasificación era efectiva para productos específicos aprobados por la FDA y para mariguana con licencia estatal, y seguirá sujeta a decisiones regulatorias adicionales y a posibles impugnaciones en tribunales.
