El presidente de Estados Unidos anunció el 21 de abril de 2026 la extensión indefinida del alto al fuego vigente en la guerra entre Washington y Teherán. Al día siguiente, la Guardia Revolucionaria iraní comunicó que sus fuerzas atacaron al menos tres buques en el estrecho de Ormuz y que dos de esas embarcaciones fueron interceptadas y conducidas a aguas iraníes.
Las autoridades iraníes justificaron las acciones alegando que los buques ponían en riesgo la seguridad marítima y que habrían navegado sin autorización. Organismos internacionales de vigilancia marítima registraron incidentes con pequeñas embarcaciones alrededor de los buques afectados.
El episodio aumenta la preocupación por la seguridad en una de las rutas petroleras más estratégicas del mundo y podría tener impactos en los mercados energéticos y en el comercio internacional si se confirman nuevas restricciones de tránsito.
La situación se produce en el marco de negociaciones diplomáticas abiertas entre las partes; la extensión del alto al fuego busca dar más tiempo a esas conversaciones, pero la escalada en Ormuz evidencia la fragilidad del cese y los riesgos para la navegación comercial.
Organismos internacionales han pedido garantías para el paso seguro de buques y han condenado las agresiones a embarcaciones comerciales, mientras persisten llamados a retomar canales diplomáticos para evitar una escalada mayor.
