El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una tasa anual de 4.63% en la primera quincena de marzo de 2026, según los reportes publicados tras los datos oficiales.
El alza estuvo concentrada en el componente no subyacente: el subíndice de frutas y verduras mostró un incremento de 8.34% en la quincena, lo que explicó gran parte del avance del INPC y elevó la presión sobre el gasto corriente de los hogares.
Entre los productos con mayor incidencia al alza destacó el jitomate, cuyo precio se incrementó 32.17% en la quincena y aportó una porción significativa al crecimiento de la inflación general.
El comportamiento de las frutas y verduras y de algunos alimentos con precios volátiles explica por qué el incremento fue más marcado en este periodo; la combinación de aumentos puntuales en productos básicos y ajustes en otros rubros trasladó la presión a la tasa anual.
Analistas y grupos financieros señalaron que este repunte refuerza la necesidad de monitorear la evolución de precios en los próximos meses y mantener la vigilancia sobre las expectativas de inflación. Algunos reportes consideraron que el episodio fortalece argumentos para que la autoridad monetaria mantenga su postura de política monetaria hasta observar una tendencia más clara a la baja en la inflación subyacente.
En resumen, el alza a 4.63% en la primera quincena de marzo se explica, en buena medida, por los fuertes incrementos en frutas y verduras —en particular el jitomate— y plantea interrogantes sobre la dinámica inflacionaria a corto plazo y su impacto en el poder de compra de las familias.
