El martes 14 de abril de 2026, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió en el Departamento de Estado a los embajadores de Israel y del Líbano, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh Moawad, para la primera serie de conversaciones directas entre ambos países en más de 30 años.
La reunión, que duró poco más de dos horas, tuvo como propósito principal explorar fórmulas para alcanzar un cese al fuego y abordar la presencia armada de Hezbolá en el sur del Líbano. Rubio describió el encuentro como una “oportunidad histórica”, aunque subrayó que se trata de un proceso y no de un acuerdo inmediato.
Las delegaciones discutieron posibles marcos de seguridad y medidas de largo plazo para delimitar la frontera y reducir los riesgos de incidentes transfronterizos. No se anunciaron acuerdos concretos al término de la sesión, y las partes coincidieron en continuar las consultas en fechas posteriores.
El contexto del encuentro incluye semanas de enfrentamientos entre Israel y Hezbolá que han provocado miles de víctimas y el desplazamiento masivo de población en el Líbano, lo que aumentó la presión internacional para buscar una salida diplomática al conflicto.
Fuentes presentes en las conversaciones señalaron que persisten diferencias sustanciales sobre los pasos previos necesarios —como un alto el fuego o la retirada de fuerzas—, y que actores locales como Hezbolá han rechazado previamente negociaciones que no incluyan una pausa inmediata en las hostilidades.
Se espera que Washington siga fungiendo como interlocutor para coordinar futuras rondas y que, en las próximas semanas, se analicen propuestas concretas para un alto el fuego y mecanismos de verificación que permitan avanzar hacia soluciones más ambiciosas.
