El comandante del Cuartel General Central Jatam al‑Anbiya, Ali Abdolahi, advirtió el 15 de abril de 2026 que las Fuerzas Armadas de Irán no permitirán la continuidad de “ningún tipo de exportación ni importación” en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Estados Unidos continúa con lo que Irán calificó de “bloqueo naval ilegal” en el estrecho de Ormuz.
El anuncio se produce después de que el mando militar estadounidense (CENTCOM) informara que comenzó a imponer un bloqueo a puertos iraníes y que en las primeras 24 horas no se permitieron salidas de buques desde puertos iraníes, aunque precisó que permitirá el tránsito hacia y desde puertos no iraníes.
La escalada llega en medio de una frágil tregua de dos semanas negociada por mediadores regionales; diversos reportes señalan que las conversaciones no alcanzaron un acuerdo sobre puntos clave como el control del estrecho de Ormuz y compensaciones por los daños de la guerra.
Analistas advierten que cualquier intento de ampliar o mantener el bloqueo podría elevar las tensiones en la región, afectar el tráfico comercial y presionar los precios internacionales del petróleo, dado que una parte importante del comercio energético mundial atraviesa esa zona marítima estratégica.
Las próximas jornadas serán clave: mediadores intentan consolidar avances antes de que concluya la tregua de dos semanas el 22 de abril de 2026, pero las advertencias públicas de ambos bandos aumentan el riesgo de una escalada militar que podría afectar el comercio marítimo regional.
