Irán declaró el 17 de abril de 2026 que el estrecho de Ormuz queda “completamente abierto” al tránsito comercial, una medida vinculada al alto el fuego temporal que rige en la región.
El anuncio fue difundido por la diplomacia iraní y detalla rutas de entrada y salida coordinadas para los buques. La reapertura se produce en el marco de una tregua de diez días que busca reducir la escalada de hostilidades en Líbano y en el Golfo Pérsico.
Pese a ello, el gobierno de Estados Unidos informó que mantendrá un bloqueo naval que afecta a buques y puertos iraníes hasta que las negociaciones con Teherán estén “100%” concluidas, según declaraciones oficiales difundidas por la Casa Blanca.
La medida ha tenido impacto inmediato en los mercados: tras el anuncio de la reapertura, los precios internacionales del petróleo se desplomaron y los índices bursátiles registraron avances, al menos de manera temporal.
La situación permanece volátil: la reapertura podría ser de carácter temporal y dependerá de la evolución del alto el fuego y de las negociaciones diplomáticas en curso. Las próximas horas serán clave para determinar si el tránsito por el estrecho se normaliza de forma sostenida o si persisten medidas militares y restricciones en la zona.
