Irán presentó una propuesta de paz de 10 puntos y Estados Unidos la consideró “viable”, lo que dio paso a negociaciones bilaterales que, según mediadores pakistaníes, deberán iniciar en Islamabad a partir del 10 de abril y coincidirán con un alto el fuego bilateral temporal de dos semanas.
El plan, difundido por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y medios estatales, plantea que Estados Unidos garantice la no agresión frente a Irán y a grupos aliados, retorne activos congelados y levante sanciones primarias y secundarias; además exige la retirada de fuerzas de combate desplegadas en bases y puntos de la región.
Entre las propuestas incluidas figura el reconocimiento del derecho iraní a enriquecer uranio con fines pacíficos y la exigencia de indemnizaciones por daños de la guerra; los detalles del mecanismo para esas compensaciones se prevén a negociar en Islamabad.
El plan aborda de forma explícita el estrecho de Ormuz: los documentos y comunicados citados por medios indican que Irán propondría un paso controlado “en coordinación con las fuerzas Armadas iraníes” y, según reportes que citan a The New York Times, contemplaría la imposición de un peaje aproximado de 2 millones de dólares por buque, a repartir con Omán.
Pakistán actuó como mediador y facilitador de la propuesta entre las partes; las autoridades pakistaníes y el Consejo iraní confirmaron la disposición a celebrar negociaciones en la capital pakistaní para acordar los términos que podrían convertir el acuerdo en vinculante ante la comunidad internacional.
Las fuentes oficiales iraníes señalaron que cualquier acuerdo alcanzado tendría que pasar por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para obtener carácter vinculante; los mediadores y las partes deberán resolver en las próximas sesiones el alcance del control del estrecho, las garantías de no agresión y las condiciones concretas para el fin definitivo del conflicto.
