Un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano fue anunciado por el presidente de Estados Unidos el 16 de abril de 2026 y comenzó a entrar en vigor en las horas siguientes, con el objetivo de frenar los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y el grupo libanés Hezbolá.
La tregua pretende crear un espacio para avanzar en negociaciones más amplias que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán, en medio de gestiones diplomáticas desarrolladas en Washington y otras capitales. Autoridades y corresponsales informaron que, pese al acuerdo, se registraron reportes de incidentes aislados y denuncias de ataques tras la implementación inicial del cese de hostilidades.
La medida sigue a contactos diplomáticos directos entre representantes de Israel y Líbano y a llamadas de alto nivel que, según reportes, contribuyeron a la fórmula del acuerdo. En distintos comunicados y declaraciones se señaló que el plazo inicial es de 10 días, con la posibilidad de negociar extensiones si las partes y mediadores internacionales lo consideran necesario.
El alto el fuego afecta a comunidades en el sur del Líbano y zonas fronterizas donde se habían intensificado los combates en semanas recientes. Organizaciones humanitarias y autoridades locales han advertido sobre las necesidades urgentes de población desplazada y sobre la importancia de garantizar accesos humanitarios durante la tregua.
Lo que ocurra durante estos diez días será clave para determinar si el acuerdo puede servir como base para una tregua más amplia o para una negociación duradera entre las partes involucradas.
