El 14 de abril de 2026, delegaciones de Israel y Líbano se sentaron a conversar en la sede del Departamento de Estado en Washington para iniciar las primeras negociaciones directas entre ambos países en décadas, en un esfuerzo mediado por el gobierno de Estados Unidos.
Las delegaciones estuvieron encabezadas por los embajadores en Washington: Yechiel Leiter por Israel y Nada Hamadeh Moawad por Líbano. En la reunión participó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, junto con representantes de la administración estadounidense, con el objetivo declarado de discutir un posible alto el fuego y medidas sobre la seguridad fronteriza y el desarme de Hezbolá.
Las conversaciones se producen en el marco del conflicto que estalló el 2 de marzo de 2026 entre Israel y el grupo chií Hezbolá, que ha provocado miles de víctimas y desplazamientos masivos en territorio libanés y zonas fronterizas. El avance hacia un diálogo oficial ocurre pese al rechazo público de Hezbolá a participar en las negociaciones.
Funcionarios estadounidenses describieron el encuentro como una “oportunidad histórica” para avanzar hacia un cese de hostilidades, aunque advirtieron que no se esperan soluciones inmediatas y que las discusiones serán complejas y prolongadas.
Las autoridades confirmaron que las conversaciones en Washington son el primer paso formal hacia un proceso de negociación que podría incluir mecanismos para supervisar un cese al fuego y garantías sobre la soberanía y la seguridad en el sur del Líbano.
