La Corte Suprema allana el camino para que se anule la condena por desacato de Steve Bannon

La Corte Suprema de Estados Unidos emitió el 6 de abril de 2026 una orden por escrito que anuló la decisión de la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia que había confirmado la condena por desacato al Congreso contra Steve Bannon, y devolvió el caso a los tribunales inferiores para nueva consideración.

Esta resolución permite que un juez de primera instancia examine la petición presentada por la Fiscalía para desestimar con prejuicio la acusación contra Bannon; la medida fue promovida por el Departamento de Justicia y respaldada por escritos del Procurador General en el expediente ante la Corte Suprema.

Bannon fue condenado en 2022 por dos cargos criminales de desacato al negarse a cumplir una citación de la comisión de la Cámara que investigó el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021; cumplió una sentencia de cuatro meses en 2024 tras la confirmación inicial de la condena por un tribunal federal de apelaciones.

El Departamento de Justicia, que originalmente procesó el caso bajo la administración anterior, solicitó en febrero de 2026 que el juez federal acepte la desestimación “en interés de la justicia”; el Procurador General adjunto (Solicitor General) presentó además un escrito ante la Corte Suprema pidiendo que el caso vuelva a los tribunales inferiores en atención a esa moción.

La orden de la Corte Suprema es breve y no adopta una opinión de fondo sobre la validez del estatuto de desacato ni pronuncia una doctrina nueva; su efecto práctico inmediato es procedural: anular la decisión de la apelación y permitir que un tribunal inferior evalúe la petición de desestimación del gobierno.

El alto tribunal emitió una orden similar el mismo día en el expediente del exconsejal de Cincinnati P.G. Sittenfeld, a quien el presidente Trump indultó en 2025; esa orden también abre la puerta para que un tribunal inferior examine una solicitud de desestimación respecto de su caso.

Qué sigue: los tribunales inferiores deberán decidir si aceptan la petición del gobierno para desestimar las causas, y cualquier nueva resolución podría ser de nuevo objeto de apelación. Por ahora, la orden de la Corte Suprema permite que los jueces de instancia actúen sobre las solicitudes sin que la sentencia de apelación se mantenga como precedente definitivo.

La Corte Suprema allana el camino para que se anule la condena por desacato de Steve Bannon

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