El 69% de los estadounidenses declara estar preocupado por el encarecimiento de la gasolina como consecuencia de la guerra con Irán, según una encuesta del Pew Research Center publicada el 7 de abril de 2026.
La encuesta revela que la preocupación por los precios de los combustibles encabeza la lista de temores vinculados al conflicto, y que una parte significativa de la población está altamente preocupada: el 45% se dice “sumamente” preocupado. Estas cifras sitúan el impacto económico —y en particular los precios de la energía— como el elemento central de la percepción pública sobre la guerra.
Además del precio de la gasolina, la investigación registra otras inquietudes relevantes entre la población: el 61% muestra preocupación por la posibilidad de enviar tropas terrestres a Irán; el 59% por el elevado número de bajas militares; el 56% por atentados terroristas en Estados Unidos; y el 53% por la expansión del conflicto a otros países.
El sondeo también recoge percepciones sobre las consecuencias humanitarias y la confianza en la conducción de la política exterior: una porción de la población estima que la situación del pueblo iraní empeorará, mientras una minoría espera mejoras o ningún cambio en su situación.
Informes periodísticos y otros sondeos publicados en las mismas fechas documentan un alza en los precios de la gasolina y un deterioro del ánimo del consumidor en EE. UU., lo que coincide con la prioridad que la opinión pública otorga al tema energético. Datos de monitoreo de precios y análisis económicos citados por medios señalan incrementos notables en el costo por galón en las semanas posteriores al inicio del conflicto.
El énfasis público en el precio de la gasolina tiene implicaciones políticas y económicas: puede afectar la percepción ciudadana sobre la gestión gubernamental y presionar sobre decisiones de política económica y monetaria si la inflación ligada a la energía se mantiene. A juicio de analistas citados en coberturas recientes, las subidas de precios suelen trasladarse con rapidez al bolsillo de los consumidores y más lentamente a la baja.
En síntesis, la encuesta del Pew Research Center del 7 de abril de 2026 sitúa el incremento del precio de la gasolina como la principal preocupación de los estadounidenses frente a la guerra con Irán; otros riesgos militares y de seguridad también figuran entre las inquietudes, mientras que reportes económicos contemporáneos muestran efectos reales en los precios y en el ánimo del consumidor.
