Los países de la Unión Europea acordaron el 22 de abril de 2026 desbloquear un préstamo de 90,000 millones de euros destinado a apoyar a Ucrania durante 2026 y 2027, luego de que Hungría retirara su veto que impedía la aprobación definitiva.
El acuerdo prevé que los fondos se desembolsen de forma escalonada: 45,000 millones de euros en 2026 y otros 45,000 millones en 2027, financiados mediante endeudamiento conjunto de la UE en los mercados de capitales y garantizados por el presupuesto comunitario.
La decisión de Budapest de levantar el bloqueo estuvo vinculada a la reanudación del transporte de crudo por el oleoducto Druzhba hacia Hungría y Eslovaquia, una infraestructura que había quedado fuera de servicio tras un ataque en enero. Fuentes diplomáticas y comunicados oficiales señalan que la normalización del flujo energético contribuyó a desbloquear las negociaciones.
El paquete legislativo había sido aprobado por el Parlamento Europeo en febrero de 2026, pero requería el visto bueno del Consejo para su puesta en marcha. Con el levantamiento del veto, la Comisión podrá iniciar la emisión de deuda y proceder con los primeros pagos a Kyiv.
La medida busca cubrir gran parte de las necesidades financieras y de defensa de Ucrania en el periodo señalado, y pone fin a semanas de estancamiento político dentro de la UE que habían retrasado también otras decisiones relacionadas con sanciones y medidas contra Rusia.
Las autoridades europeas han señalado que continuarán supervisando el uso de los fondos y las condiciones financieras para garantizar la sostenibilidad de la deuda ucraniana.
