El 12 de abril de 2026 el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó en redes sociales al papa León XIV, acusándolo de ser “débil” frente al crimen y de ser “pésimo” en política exterior. Al día siguiente, durante el inicio de una gira por África, el pontífice respondió que no le teme a la administración de Estados Unidos y reafirmó su llamado a la paz.
El choque entre el Vaticano y la Casa Blanca se originó después de que León XIV hiciera llamadas públicas a negociar y frenar la guerra en Irán; esa postura motivó la publicación de Trump en la noche del 12 de abril de 2026, que aumentó la tensión diplomática.
Personas y gobiernos de distintos países salieron en defensa del pontífice. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, publicó en redes sociales un mensaje en apoyo al papa que incluyó la frase “Quien siembra vientos, recoge tempestades”. También la Conferencia Episcopal Italiana y la Conferencia Episcopal de Estados Unidos emitieron comunicados reafirmando su plena comunión con el Santo Padre y lamentando las declaraciones del mandatario estadounidense.
Desde el Vaticano, el papa León XIV dijo a los periodistas que lo acompañaban en el avión papal: “Seguiré levantando la voz para construir la paz”. La respuesta pública del pontífice se produjo el 13 de abril de 2026, cuando inició una visita de varios días por países africanos.
Analistas y observadores diplomáticos advierten que el intercambio de declaraciones puede tensar la relación entre la Santa Sede y Washington, y que el episodio pone en evidencia la fricción entre mensajes morales del pontificado y enfoques políticos de la Casa Blanca.
La disputa ha generado amplia cobertura internacional y reacciones de líderes políticos y religiosos; en los próximos días se espera seguimiento en las agendas diplomáticas vinculadas al conflicto en Medio Oriente.
