El 17 de abril de 2026, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, instó a la reapertura “plena e incondicional” del estrecho de Ormuz y anunció la convocatoria a una conferencia internacional para coordinar una misión defensiva que permita restablecer la libre circulación marítima.
Macron planteó que la iniciativa debe asegurar el tránsito seguro de buques comerciales y recuperar las condiciones de libre paso interrumpidas por la crisis regional. Propuso además que la misión tenga carácter defensivo y cuente con la cooperación de países dispuestos a contribuir a la escolta de cargueros y petroleros.
La llamada del presidente francés se da en el marco de anuncios recientes relacionados con la seguridad del golfo Pérsico: Irán comunicó la reapertura del estrecho para buques comerciales mientras dure el alto el fuego en la región, y responsables internacionales discuten medidas multilaterales para evitar la privatización o establecimiento de peajes en la vía.
La reapertura y las medidas anunciadas han tenido repercusiones económicas: los mercados energéticos registraron descensos en los precios del petróleo tras las noticias, reflejando el alivio por la posibilidad de normalizar el tránsito marítimo.
Los gobiernos de varios países han mostrado interés en participar en reuniones de planificación militar y diplomática para coordinar una respuesta conjunta. Se prevé que en los próximos días se realicen encuentros entre aliados para definir el marco legal y operativo de cualquier misión internacional destinada a garantizar el libre paso por Ormuz.
