Péter Magyar, líder del partido Tisza y ganador de las elecciones parlamentarias celebradas el 12 de abril de 2026, anunció que suspenderá temporalmente los informativos de los medios de comunicación públicos de Hungría cuando su gobierno asuma el poder.
En una entrevista concedida a la radio y la televisión públicas húngaras, Magyar calificó a los informativos estatales como un “medio propagandístico” que, a su juicio, funcionó durante años como altavoz del Ejecutivo de Viktor Orbán y comparó su funcionamiento con el de la propaganda de regímenes autoritarios.
El dirigente dijo además que la suspensión será temporal y que su propósito es restablecer el carácter de servicio público de esas emisoras; anunció que el nuevo Parlamento redactará una nueva ley de prensa para regular ese proceso. También reclamó cambios en otras instituciones públicas vinculadas al antiguo Gobierno.
Autoridades y observadores internacionales han destacado que la transición podría concretarse a principios de mayo de 2026, cuando se espera que el nuevo Ejecutivo tome posesión y comience a aplicar las reformas prometidas durante la campaña.
La declaración de Magyar se produce después de que el partido Tisza obtuviera una amplia victoria frente a Fidesz, poniendo fin a 16 años de hegemonía de Viktor Orbán en el Ejecutivo húngaro y abriendo la puerta a cambios en políticas de medios, justicia y relaciones exteriores.
La medida ha generado reacciones encontradas en Hungría y en el extranjero, donde algunos sectores la interpretan como un intento por restaurar la pluralidad informativa y otros la ven con preocupación por el impacto sobre el derecho a la información mientras se reconfiguran las instituciones públicas.
