El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró el 22 y 23 de abril de 2026 que los aranceles impuestos por Estados Unidos sobre productos canadienses —entre ellos acero, aluminio, artículos forestales y automóviles— “vulneran” el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC).
Carney dijo en una conferencia de prensa en Toronto que existen medidas arancelarias que no son coherentes con el acuerdo vigente y que Ottawa espera poder sentarse a negociar, aunque también puede posponer las conversaciones si es necesario.
El primer ministro anunció además la creación de un Comité Asesor de Relaciones Económicas con Estados Unidos para coordinar la respuesta de Canadá y la estrategia durante la revisión del T‑MEC, cuyo proceso está previsto para 2026.
Carney afirmó que Washington no puede dictar las condiciones de la revisión y rechazó la idea de que Canadá deba ofrecer concesiones previas —un presunto “precio de entrada”— para desbloquear las negociaciones.
Estas declaraciones se dan en el contexto de una serie de aranceles que empezaron a aplicarse en 2025 y que han tensado la relación comercial entre Ottawa y Washington, lo que complica la dinámica de la revisión del tratado en 2026 y obliga a los gobiernos a negociar condiciones que protejan las cadenas de valor norteamericanas.
En lo inmediato, Carney pidió diálogo y coordinación con sectores económicos y laborales para evaluar medidas y opciones frente a las acciones arancelarias, sin detallar nuevas sanciones concretas.
