El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró el 26 de enero de 2026 ante el comité de seguridad y defensa del Parlamento Europeo que China y Rusia son “cada vez más activos” en el Ártico y que la Alianza debe analizar cómo asumir un papel en la defensa de esa región, incluida Groenlandia.
Rutte planteó la creación de dos líneas de trabajo: una para que la OTAN colectivamente examine cómo mejorar la defensa del Ártico y otra que deje en manos de Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos las negociaciones trilaterales sobre asuntos concretos de la isla.
En su exposición explicó que la primera vía buscará impedir que Rusia y China obtengan mayor acceso, tanto en términos militares como económicos, y que las capacidades necesarias para defender el Ártico se incorporen gradualmente al proceso de establecimiento de objetivos de capacidad de la Alianza.
Rutte también señaló que no tiene mandato para negociar en nombre de Dinamarca en la segunda vía y que ese diálogo trilateral corresponde a las autoridades danesas, groenlandesas y estadounidenses; en cambio, él participará activamente en el trabajo encaminado a la defensa colectiva del Ártico.
La propuesta se enmarca en solicitudes de autoridades danesas para una presencia más sostenida de la OTAN en la región ártica y en la preocupación por nuevas rutas marítimas y recursos estratégicos que incrementan el interés geopolítico en Groenlandia.
