El mercado mundial de helados está proyectado a crecer hasta alcanzar aproximadamente 132,000 millones de dólares en 2032, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 6.7%.
La expansión global del sector abre oportunidades comerciales y de innovación, pero en México el nivel de consumo y el gasto por persona siguen siendo modestos en comparación con los países de mayor demanda; esto condiciona el tamaño del mercado doméstico y las prioridades de inversión de fabricantes y minoristas.
En términos de volumen, mediciones comerciales ubicaron el consumo anual de helado empacado en México por encima de los 100 millones de litros; en al menos un estudio sectorial esa cifra fue reportada en 129 millones de litros. El consumo per cápita estimado en distintas fuentes se mueve entre 2.2 y 2.4 litros por persona al año, valores claramente inferiores a los de países como Australia (alrededor de 20.5 litros per cápita) o Estados Unidos (cerca de 15 litros per cápita).
En gasto, datos de paneles de consumo señalan que el desembolso promedio anual de un consumidor mexicano en helado ronda los 280 pesos por persona, con preferencias por sabores como napolitano, vainilla y chocolate.
Factores que han contribuido al crecimiento reciente en el mercado mexicano incluyen innovación en presentaciones y sabores, mayor disponibilidad en supermercados y tiendas de conveniencia, y recuperación de ocasiones de consumo tras la pandemia. A nivel global, el aumento de la demanda y la diversificación de formatos impulsan las proyecciones de valor del mercado.
Conclusión: la expansión proyectada del mercado global sugiere espacio para crecimiento y consolidación de marcas, pero en México las cifras de consumo per cápita y gasto señalan un mercado con potencial de penetración. Las empresas que busquen aprovechar esa oportunidad deberán combinar innovación de producto con estrategias de canal para convertir a consumidores ocasionales en compradores más frecuentes.
