El 26 de marzo de 2026, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó en segunda discusión el proyecto de Ley Orgánica de Minas en una sesión celebrada en Caracas, una decisión liderada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y promovida por la presidenta encargada Delcy Rodríguez con el objetivo declarado de atraer inversión privada y extranjera al sector minero.
El texto aprobado en la sesión fue remitido a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para que determine si la ley tiene carácter orgánico, trámite que las autoridades señalaron como necesario antes de su eventual promulgación.
El jefe del Legislativo, Jorge Rodríguez, describió la iniciativa como “un vehículo para la construcción de la prosperidad del futuro”, y la votación fue reportada como unánime por el hemiciclo en el momento de la segunda discusión.
La propuesta busca ofrecer seguridad jurídica y nuevas figuras de contratación para administrar recursos mineros que incluyen oro, diamante, bauxita y coltán, concentrados en territorios como el denominado Arco Minero, una región que abarca amplias zonas de los estados Bolívar y Amazonas.
Medios y reportes internacionales advierten que, pese al potencial económico del Arco Minero, la actividad extractiva en la zona ha estado vinculada a problemas de control territorial por bandas armadas y grupos irregulares y a impactos ambientales significativos, lo que plantea desafíos de gobernanza y seguridad para cualquier plan de apertura a inversión extranjera.
El Ejecutivo ha señalado que la norma forma parte de una agenda legislativa más amplia orientada a incentivar la inversión en sectores estratégicos; autoridades también han vinculado cambios recientes en la normativa de hidrocarburos con la intención de atraer capitales y contratos externos.
Con el envío a la Sala Constitucional, el futuro inmediato del proyecto dependerá del pronunciamiento del TSJ sobre su naturaleza jurídica; hasta que esa revisión concluya no se ha publicado una versión final sancionada ni entradas en vigor de la norma.
