Un análisis de mercado indica que los partidos de la Selección Mexicana durante la Copa Mundial 2026 pueden aumentar hasta 22% el ticket promedio en tienditas, impulsando ventas en categorías como cerveza, refrescos y botanas.
Las estimaciones del sector señalan que la venta de cerveza podría crecer alrededor de 20% durante el torneo, mientras que las botanas podrían registrar incrementos cercanos al 9% respecto a periodos normales de consumo.
El efecto varía según el horario y la fase del torneo: los encuentros con la selección y las instancias decisivas suelen concentrar los mayores picos de demanda, y favorecen presentaciones familiares o paquetes de mayor tamaño.
Para los comercios pequeños el desafío será mantener anaqueles abastecidos en momentos de alta demanda; se prevé además un impulso a la digitalización de puntos de venta y a métodos de pago digitales para facilitar compras rápidas.
En términos económicos, el Mundial funciona como un detonador temporal de consumo que beneficia a varios eslabones de la cadena (minoristas, distribuidores y fabricantes), aunque también obliga a adaptaciones operativas y logísticas para evitar faltantes.
