El Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) advirtió que el precio del kilogramo de tortilla podría subir entre 2 y 4 pesos debido a un aumento en el costo de la harina de maíz industrializada que, según productores, empezará a aplicarse el 15 de abril de 2026.
El presidente del CNT, Homero López, señaló en mensajes difundidos por el gremio que la empresa Maseca oficializó un incremento de 450 pesos por tonelada en el precio de la harina, un ajuste que los productores calculan se traduciría en un mayor costo final para el consumidor.
Especialistas y representantes del sector explican que el alza en insumos —además de la harina, factores como el gas y otros insumos— presiona los costos de producción y podría reflejarse de forma distinta según la región y el modelo de venta de cada tortillería.
Economistas consultados por medios nacionales advirtieron que un aumento generalizado en el precio de la tortilla exacerbaría la presión inflacionaria y tendría un impacto desproporcionado en familias de menores ingresos, en contraposición con el objetivo del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
Por su parte, la titular del Ejecutivo federal declaró no ver razones para un aumento en el precio de la tortilla, mientras que autoridades y gremios anuncian que continuarán las negociaciones y monitoreo del abasto para evaluar el efecto real sobre precios al público.
Las tortillerías, que fijan el precio final en cada localidad, serán las responsables de trasladar (o absorber) el aumento; por ello, el efecto exacto en el kilo de tortilla variará por estado y tipo de establecimiento en las próximas semanas.
