El presidente ruso Vladímir Putin declaró un alto el fuego de 32 horas en Ucrania durante el fin de semana de la Pascua ortodoxa, mediante un decreto del Kremlin que ordena a las fuerzas rusas cesar las hostilidades a partir de las 16:00 del sábado y hasta el final del domingo.
La medida llega después de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski propusiera esta semana una pausa en los ataques contra la infraestructura energética de ambas partes, una oferta que, según reportes, fue canalizada a través de Estados Unidos en el marco de intentos de mediación.
El comunicado del Kremlin señaló que durante ese periodo deben cesar las operaciones en todas las direcciones y estableció que las tropas permanecerán preparadas para responder a posibles provocaciones o acciones agresivas.
Intentos previos de asegurar treguas han mostrado resultados limitados: el año pasado se decretó una tregua similar de 30 horas en Semana Santa y las partes se acusaron mutuamente de violaciones al cese temporal de las hostilidades.
Las negociaciones mediadas por Estados Unidos no han avanzado sobre los puntos clave del conflicto y, según informes internacionales, el interés de Washington se ha visto parcialmente desviado por la crisis en Medio Oriente, lo que ha reducido el ímpetu de las conversaciones.
No hubo una reacción inmediata desde Kiev; sigue pendiente la verificación sobre el cumplimiento de la tregua y la posible ocurrencia de incidentes durante el periodo declarado.
