Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento de Irán, declaró el 6 de abril de 2026 que un alto el fuego bilateral y las negociaciones con Estados Unidos eran “irrazonables”, según un comunicado difundido por medios estatales. La afirmación atribuye la postura a la existencia de violaciones a varios puntos clave del plan de paz que Irán presentó como base para conversaciones.
En el comunicado, Qalibaf señaló que la “base sólida” para negociar había sido vulnerada y que ello impedía considerar razonable tanto un cese de hostilidades bilateral como el inicio de negociaciones en las condiciones actuales. El texto mencionó además que esa desconfianza se deriva de lo que describió como incumplimientos previos por parte de Estados Unidos.
Fuentes oficiales y notas informativas publicadas en medios nacionales e internacionales reportaron que Teherán había rechazado una propuesta de cese al fuego estadounidense y presentó su propia propuesta de paz, en la que incluía una serie de condiciones y garantías para la región. Parte de esa propuesta fue transmitida a Estados Unidos mediante canales diplomáticos, de acuerdo con los informes disponibles.
La declaración de Qalibaf se produjo en un contexto de intensa actividad diplomática y militar en la región; días después, se informó sobre un acuerdo temporal de alto el fuego por dos semanas entre Washington e Irán, aunque la implementación y la confianza entre las partes siguen siendo motivo de incertidumbre, según la cobertura periodística.
Analistas y cobertura noticiosa han destacado que el contraste entre el ofrecimiento de un marco de paz por parte de Irán y la retórica de desconfianza de altos funcionarios como Qalibaf refleja la complejidad de avanzar hacia negociaciones sostenibles. Por ahora, las gestiones diplomáticas continúan y la verificación de compromisos será clave para cualquier avance.
