El 22 de abril de 2026, el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo de Zela, y el ministro de Defensa, general (r) Carlos Díaz, presentaron su renuncia irrevocable en protesta por la decisión del presidente interino José María Balcázar de postergar la compra de 24 cazas F‑16 Block 70 a Estados Unidos.
Según las autoridades, Balcázar afirmó que la decisión de posponer la operación —valuada en aproximadamente 3,500 millones de dólares— corresponde a evitar que una administración de transición comprometa recursos de gran envergadura y que la definición quede en manos del gobierno que asuma el 28 de julio de 2026.
Los ministros argumentaron que la postergación afecta asuntos de seguridad nacional; fuentes militares y medios locales han informado además que la Fuerza Aérea del Perú (FAP) habría firmado un contrato por la compra, información que el Ejecutivo ha negado o dicho que está pendiente de ratificación.
La disputa política ha generado reacciones en el Congreso y en sectores de la defensa. La Comisión de Defensa citó al jefe del gabinete y a los titulares de Cancillería y Defensa para que expliquen el estado real del proceso de adquisición y las condiciones financieras previstas para su ejecución.
La compra de la renovación de la flota había sido planteada por el gobierno anterior y prevista mediante endeudamiento interno en dos tramos (2,000 millones de dólares en 2025 y 1,500 millones en 2026), lo que añade presión sobre el calendario político y presupuestal del país.
