La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el gobierno federal continuará aplicando apoyos fiscales y acuerdos con el sector gasolinero para mantener el precio de la gasolina magna en torno a 24 pesos por litro.
La medida se aplica a través de reducciones al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y estímulos fiscales que, según comunicados y reportes recientes, buscan amortiguar el impacto de la volatilidad en los mercados petroleros sobre los precios internos de los combustibles.
El Ejecutivo también ha pactado de manera voluntaria con concesionarios y gasolineros un tope para la gasolina magna; la Presidencia y la Secretaría de Hacienda han renovado y seguido ese acuerdo con el argumento de proteger la economía familiar.
Fuentes periodísticas señalan que la estrategia implica estímulos semanales a la cuota del IEPS, lo que ha representado una menor recaudación estimada en miles de millones de pesos por semana para las arcas públicas, y que la Secretaría de Hacienda ajusta dichos estímulos de manera periódica según la evolución del precio del petróleo.
En paralelo, la Presidencia ha pedido a las autoridades de protección al consumidor intensificar la vigilancia a las estaciones de servicio para verificar que se respete el tope acordado y ha llamado a los gasolineros a no aprovechar la volatilidad del mercado para elevar precios de forma abusiva.
Como contexto, analistas y medios han vinculado estas decisiones con cambios en los precios internacionales del petróleo; el gobierno ha alternado la reducción del IEPS con acuerdos voluntarios para controlar los precios al consumidor, y las autoridades han señalado que las medidas serán revisadas conforme evolucione el mercado.
Información adicional sobre montos, duración de los apoyos y cambios puntuales en el estímulo del IEPS corresponde a comunicados oficiales y reportes de Hacienda que se publican de manera periódica y serán la referencia para futuras actualizaciones.
