Stefano Gabbana, cofundador de Dolce & Gabbana, presentó su dimisión como presidente del grupo, con efecto a partir del 1 de enero de 2026; Alfonso Dolce, hermano de Domenico Dolce y consejero delegado de la firma, asumió la presidencia durante el mes de enero.
La compañía comunicó que la salida responde a una evolución en su estructura organizativa y de gobernanza y subrayó que la renuncia “no tendrá impacto en las actividades creativas” que desarrollan los diseñadores.
La dimisión quedó reflejada en un registro mercantil en Milán, según la documentación disponible, y la casa indicó que mantiene intacta la dupla creativa formada por Domenico Dolce y Stefano Gabbana.
Informes de prensa señalaron además que Gabbana estudia opciones sobre su participación en la empresa y que la casa ha iniciado conversaciones con sus acreedores para la refinanciación de una deuda cercana a los 450 millones de euros, con la evaluación de una inyección adicional de alrededor de 150 millones de euros; la firma declinó hacer comentarios sobre estos asuntos mientras continúan las negociaciones con los bancos.
La decisión se produjo en un momento en que la casa ha mantenido actividad comercial y de pasarela: los diseñadores participaron en el último desfile de la temporada en febrero. Analistas han indicado que, siempre que la dupla creativa permanezca vinculada a la dirección artística, no se esperan cambios drásticos en la identidad estética de la marca.
En lo operativo, la consolidación de la presidencia y la dirección ejecutiva bajo Alfonso Dolce centraliza la gestión del grupo, mientras que la empresa mantiene abiertas las conversaciones sobre su estructura financiera y sus futuros pasos estratégicos.
