El 7 de abril de 2026, el presidente Donald Trump publicó en su cuenta de Truth Social una advertencia hacia Irán en la que escribió: “A whole civilization will die tonight, never to be brought back again.” La publicación llegó cuando expiraba el ultimátum que vinculó a Teherán con la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el tránsito global de petróleo.
Pocas horas antes del vencimiento de su plazo, la Casa Blanca informó que Trump suspendería el envío de una “fuerza destructiva” y aceptaría un alto el fuego temporal de dos semanas, sujeto a la condición de que Irán garantice la apertura total del estrecho. Los reportes que siguen estos hechos indican que la amenaza y la posterior suspensión formaron parte de una escalada de plazos y advertencias públicas en días previos.
Medios y analistas señalaron que la publicación de Trump representó un aumento del tono de sus advertencias, pues previamente había mencionado ataques a infraestructura estratégica —como puentes y centrales eléctricas— con el objetivo de debilitar capacidades del país. La vinculación explícita entre un ultimátum diplomático y la posible destrucción de infraestructura crítica generó amplio rechazo y debate público.
La reacción internacional fue inmediata y crítica. Autoridades y líderes y diversas instituciones expresaron preocupación por el lenguaje empleado y por el riesgo de que la retórica intensificara la crisis y dificultara canales diplomáticos. Entre las voces que censuraron el mensaje se cuentan declaraciones públicas recogidas por agencias internacionales.
No se encontró verificación independiente en las fuentes consultadas de que el actor mexicano Eduardo Verástegui se haya retractado públicamente y pedido disculpas por su apoyo a Donald Trump. Las búsquedas realizadas por los medios revisados confirman publicaciones previas de respaldo de Verástegui a Trump, pero no hallaron pruebas verificables de una retractación o disculpa pública en las horas posteriores al mensaje del 7 de abril de 2026.
Las autoridades internacionales, los mercados y las partes involucradas seguirán atentos a cualquier comunicado oficial adicional y a la evolución de las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, cuya apertura fue presentada por Washington como condición para la suspensión temporal de acciones militares.
